“I couldn’t write about now, I felt, because it was so slippery. Until I thought I knew – what was very definitive about now is that it’s so powerfully self-reverential. Selfies, look at me, novels about me, stories about me ...
The complexity of the so-called individual that’s been praised for decades in America somehow has narrowed itself to the ‘me’. When I was a young girl we were called citizens – American citizens. We were second-class citizens, but that was the word. In the 50s and 60s they started calling us consumers. So we did – consume. Now they don’t use those words any more – it’s the American taxpayer and those are different attitudes.”
Entrevista de Leonardo Padura à revista cultural do diário argentino Clarín:
«Ya he dicho que Cuba no es el infierno comunista del que habla la derecha retrógrada ni el paraíso socialista que quiere ver cierta izquierda acrítica. Cuba es algo así como un purgatorio, donde hay cosas buenas y malas, casi como en cualquier sociedad, aunque con características muy peculiares. Siempre se habla de los logros cubanos en la educación, la salud pública, la seguridad social, la cultura, el deporte, etc. O de la incapacidad cubana para lograr establecer un sistema económico eficiente, y todo eso es cierto. Pero como la economía decide sobre otros muchos aspectos de la sociedad, los logros que señalé se han visto afectados por la deficiente gestión productiva y económica que nos ha empobrecido, sobre todo desde que desapareció la subvención soviética que creó una especie de estado de bienestar de baja intensidad, pero real, aunque a la vez deformó la estructura económica de un país que se sostenía con esas subvenciones.»
A notícia está a escandalizar os meios editoriais, bem como investigadores e ativistas, e foi dada pela Livres Hebdo (para assinantes) — matéria disponível no Le Figaro.
Ou seja, em vez de o livro entrar no domínio público em 2016, setenta anos depois da morte de Anne Frank no campo de concentração nazi de Bergen-Belsen, o Fundo Anne Frank invoca um complexo regime de exceções e pretende que a entrada em domínio público se faça apenas em 2030 ou 2050.